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Arbitraje, derechos humanos (LGBTI) y más.

El blog de Herman Duarte

"DESPEJANDO VARIABLES, ENCONTRANDO SENTIDO”

El 28 de febrero del año 2017 el proyecto "El País Que Viene" liderado por Diego Echegoyen, que lleva un producto de 60 historias de jóvenes de menos de 35 años más influyentes  de El Salvador.

El capítulo que preparé para el libro "El País Que Viene: Salvadoreños en el Exterior" no puede ser reproducido, pero algunos extractos son:

“Despejando Variables, Encontrando Sentido”  Herman Duarte Iraheta- Principal en HDUARTE-LEX

 

Abstracto: El materialismo llegó para quedarse ¿o no?. Se nos ha dado una única receta para la felicidad: hacerse millonario. Vivimos en un mundo donde la forma prevalece sobre el fondo, donde se ha creado una correlación del precio con el valor de una posesión, en donde reina el cinismo, la desesperación y tristeza. Irónicamente, todo lo anterior se da en una época en donde el valor universal de las sociedades se centra en la diversión instantánea, esa diversión que da destellos fugaces de una ilusoria felicidad. Sin embargo, si la receta para la felicidad es hacerse millonario ¿porqué cada día vemos más casos de personas que se sienten incompletas? Porque la ecuación no está completa, por supuesto que obtener libertad económica es una gran tranquilidad, pero sin lo demás (¿qué es lo demás?) no se puede obtener, por lo que escribo de lo que he ido encontrando en mi búsqueda personal y que me ha servido a mí para entender algunas cosas que ocurren en mi vida, en la espera que pueda ser útil a alguien más y que no tengan que no tengan que pasar tantos años para comprenderlo.

Página 187 de la II edición del Libro "El País Que Viene". La fotografía por el gentil patronicio de Anthony Murillo Photography.

Página 187 de la II edición del Libro "El País Que Viene". La fotografía por el gentil patronicio de Anthony Murillo Photography.

 

Los aspectos importantes para lograr la felicidad, que siempre se desborda en el brillo de los ojos- puerta del alma- fue inmortalizado por Ralph Waldo Emerson definió con una frase lapidaria: “Reír mucho y a menudo; ganarse el respeto de las personas inteligentes y el aprecio de los niños; merecer el elogio de los críticos sinceros y mostrarse tolerante con las traiciones de los falsos amigos; saber apreciar la belleza y hallar lo mejor en el prójimo; dejar un mundo algo mejor, bien sea por medio de un hijo sano, de un rincón de jardín o de una condición social redimida; saber que al menos una vida ha alentado más libremente gracias a la nuestra: eso es haber triunfado.”. Aquellos que piensan que con alcanzar un cierto nivel social será suficiente para ser felices (“hacer pisto” en coloquialismo salvadoreño) están enfocándose únicamente en una parte del ser: lo físico terrenal, ignorando por completo que lo material/físico es solamente el caparazón donde residen dos cuerpos adicionales: uno emocional y otro espiritual. La definición del éxito transcrita es mi aspiración personal y algo que me gustaría proyectar en El Salvador y que creo que es posible, solamente hace falta un cambio de mentalidad y actitud. El cual únicamente puede comenzar por uno mismo e inspirar un efecto domino para lograr un efecto colectivo con efectos inmensamente positivos.

 

En El Salvador, se respira desesperación por la falta de oportunidades económicas; frustración por la impunidad, que está latente desde la época de la guerra y enojo por tanta corrupción e injusticia. Existen una gran cantidad de factores externos que no pueden cambiarse, pero es solo cuestión de enfocar correctamente las energías y comenzar por donde se debe empezar: el individuo que es el centro y base de la sociedad. Pongamos el caso de un trabajador que llega a su casa a las 9 pm, cansado, enojado y amargado por las horas pérdidas en el tráfico, el cansancio de la jornada laboral y por las humillaciones recibidas ¿qué creen que hará en su casa? ¿o con sus vecinos? Lo más probable que seguirá resbalándose en ese lodo que ha embarrado su alma y contagiará de su negativismo a alguien más.  

 

Otro ejemplo de ello, esta vez personal me ocurrió desde el año 2014, tras un cambio de actitud de mi parte. A finales del 2012, terminé de dar mi primer curso de arbitraje para una universidad di mi primera clase de arbitraje en Costa Rica. La experiencia no fue la mejor, después de 4 meses de dar clases quedé exhausto y las evaluaciones que recibí fueron bastante malas. Un pésimo profesor que sabía bastante, pero eso es algo que nunca quise y tenía estas opciones: 1. Darme por vencido y culpar a los demás que son "ignorantes o no saben apreciar"; 2. Decir que dar clases no era para mí.¿Porqué pese a tener tantos “éxitos” al final del día, aunque no siempre, me sentía vacío? No sé si a todos les ha pasado esto en algún momento, pero a mí sí. Me obligué a entender qué era lo que ocurría y dejar a un lado una posición víctima o de incomprendido de la vida, de dejar de culpables y villanos de nuestra película (porque todos somos la estrella principal de nuestra vida) y sobretodo empecé a recordarme a dar las gracias por todas mis bendiciones de manera diaria y sobretodo darme una dosis de auto perdón por las cosas que hice o dejé de hacer. 

 

Con lo que surgió una tercera opción, efectuar una introspección (es decir, criticarse a uno mismo como si fueras alguien más, para entender las razones de lo que ciertos comportamientos se repiten una y otra vez) a fin de entender que era lo que estaba pasando en mi vida. Entonces me quedo claro que solo hay una cosa que podía hacer: cambiar, porque era claro que no eran ellos, sino que yo. Qué difícil es reconocerlo pero hay que hacerlo, desde hace meses que me siento con mucho orgullo ya que soy un excelente profesor y no hay clase que de que la gente no se divierta y aprenda. Me encanta mi trabajo, sigo haciendo lo mismo, pero con una actitud diferente. La actitud en la vida lo es todo. Una realidad inmutable en la vida que es más fácil decirlo que aplicarlo, pero es lo que es.

 

Es un hecho, sicológicamente comprobado, que un corazón contento, lleno de gratitud, tendrá un sesgo positivo sobre las cosas que le ocurren, en contraste con alguien que tiene sus lentes de la vida empañados por tristeza o por envidias. Trabajar en la felicidad personal es un requisito necesario para lograr un nivel de felicidad superior como colectividad. Es por eso que de la manera más humilde, me atrevo a compartir algunas cosas que me han servicio a mí para lograr entender sobre la naturaleza humana y como me en encuentro disfrutando del camino hacia mi sueño: ser feliz.

En esta vivencia y búsqueda de llenar los vacíos del corazón, me he topado –erradamente- con una gran cantidad de experiencias de vida y dado que no puedo detallarlas en el espacio que se me ha asignado (no tanto por el espacio, sino por respeto y dignidad), si puedo resumir las enseñanzas que he en algunos postulados de creación propia que he notado que son interdependientes defino como:

(i)              Postulado De Las Ironías, el cual me ha dejado claro que la vida está llena de ironías, y que las ironías solo se pueden resolver de una manera: con más ironías. Este primer postulado, es realmente fascinante, se encuentra en todo lado de la interacción humana, desde las relaciones humanas hasta en la propia terapia física. ¿A quién no le ha pasado que pierde a su pareja por ser demasiado cariñoso? Irónicamente, alguien se aleja si se le muestra demasiado interés, la mente humana busca lo que no puede tener, de tal forma que para “tener” a alguien hay que demostrar falta de interés. Las ironías del mundo están tan presentes y evidentes, que en algunos casos ni siquiera lo notamos. Recuerdo cuando mi amigo Diego – un balletista josefino- me dijo que iba donde un terapeuta a tratar un desgarre en el muslo derecho que para sanarlo, era necesario romper el área lesionado para que se regenera, ¿no era más lógico esperar a que sanara por su cuenta? Irónicamente había que romper para sanar, un principio que se manifiesta en las relaciones humanas y que a veces nos negamos en aceptarlo.

a.     El Postulado De Renunciar Para Ganar. Este es de mis favoritos y el que más me ha costado aplicar.  ¿A quién no le gusta ganar un argumento? ¿Sentir que lleva la razón? ¿Ser el que más conocimiento tiene sobre un tema? En realidad, la sensación que está detrás de ganar una discusión fútil con alguien no es más que la necesidad de encontrar validación por medio de hacer sentir menos a los demás. El postulado de renunciar para ganar invita a que en algunos casos – no en todos- es mejor dejar a un lado el ego e intereses personales para ganar algo más que una discusión. Solo imaginar cuantas veces se gana un amigo al costo de una discusión, sin duda alguna que la ironía de una renuncia para obtener una ganancia es algo maravilloso.

(ii)            El Postulado De Los Patrones Recurrentes, es aquella forma en que la vida se manifiesta en nuestra existencia para hacernos ver el verdadero norte que debemos apuntar.  Cuantas veces les ha pasado que han notado que una situación se repite una y otra vez (con diferentes matices o variantes, pero en esencia es la misma) hasta que se reconoce el patrón circunstancial y personal (comportamientos y actitudes). Este tiene dos derivaciones adicionales:

a.     El Postulado De Las Advertencias De La Vida, el cual indica como la vida irá levantando las banderas que sean necesarias para corroborar o rechazar el camino de vida de una persona. Cabe agregar que la vida, a diferencia de los humanos, no advierte por medio de correos electrónicos, lo hace por medio de cachetadas (cuando se ignoran las advertencias) o bien por medio de portazos (cuando se ignoran las cachetadas).

b.     El Postulado De Los Patrones Recurrentes A La Inversa, que muestra el patrón recurrente pero desde una perspectiva diferente a la que originalmente experimentamos, con el único fin de tener una oportunidad para visualizar “el otro lado de la moneda” y comprender mejor una situación. Con este postulado, expongo dos ejemplos: un día caminando por San José, me gritaron a distancia “Hey Chia” (así nos llamábamos “Chia” como la semilla) y me saludo a lo lejos y siguió su camino, quede intrigado sí, pese a haber perdido todo contacto con ese saludo cambiaba algo entre nuestra situación actual. Semanas después, se me presento la correlación a lainversa, esta vez era yo a quien saludaba a un desprevenido conocido, pero lo hice casi por reflejo, sin afán de querer saber nada de esa persona y nada más con la intención de saludar.

 

Haber vivido en España, Suecia, El Salvador y Costa Rica, así como trabajar en uno de los mejores despachos de abogados de Costa Rica, me han abierto la ventana para interactuar con personas de talla mundial. He tenido la oportunidad de interactuar con futuros premios Nobel, medallista de oro olímpicos, cabezas de las multinacionales más grandes del mundo, fundadores de imperios comerciales, científicos extraordinarios y una considerable cantidad de personas – todos de primer orden- que sin importar sus diferencias culturales, socioeconómicas y culturales todos tienen un fin en común y que esta protegida con una misma versión universal: encontrar la felicidad.

 

Nadie puede ser feliz siendo una isla, baja esas barreras, perdónate y perdona. 

 

 

HERMAN DUARTE