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El blog de Herman M. Duarte

LECCIONES DE ESTONIA PARA ARENA

LECCIONES DE ESTONIA PARA ARENA es una columna originalmente publicada en el año 2012 La Prensa Gráfica por Herman M. Duarte.

Estonia, en el norte de Europa, tiene 1.4 millones de habitantes en un territorio de aproximadamente 18 mil kilómetros cuadrados kilómetros cuadrados. Ha reportado un crecimiento económico desde el 2000(14%), con excepción de el 2008 y 2009, logrando proyectar un crecimiento de un 8.0% para el 2011. Estonia se ha consolidado como una economía estable en la Union Europea, tras su ingreso en el 2004 y la posterior adopción del Euro en el 2011. A ello, hay que agregar que el ‘Doing Business 2012’ la coloca en la casilla 24 (112 El Salvador). Y por ultimo, no se puede dejar a un lado el hecho que su deuda soberana es de apenas 3.8% de su PIB (Grecia 120%; El Salvador 52%).

 

Desde 2006, la presidencia de Estonia ha estado a cargo de Toomas Hendrik Ilves. Entre sus méritos se destaca su labor en reactivar la economía de ese país y el haber logrado sacar adelante a un país que había sufrido una contracción económica de un -3.7% (2008) y un -14.3% (2009). Gran parte de ese logro fue gracias a su capacidad de revender la imagen de Estonia a sus vecinos (Suecia y Finlandia, entre otros) quienes apoyaron en la adquisición de bienes y servicios. Un factor clave de su éxito es atribuible a las cualidades de diplomático de su actual presidente, quien fue ministro de Relaciones Exteriores, y a su envidiable formación en universidades de Estados Unidos.

Pese a las claras diferencias demográficas y geográficas entre Estonia y El Salvador, se pueden aprender algunas lecciones. Comenzando con la exigencia de políticos, funcionarios, y empleados públicos con visión de País. Que se adopten políticas públicas enmarcadas bajo un contexto de austeridad; y que se cuente con personas capaces, profesionales, y éticas en el desempeño de sus funciones.

A menos de 24 meses para que se realicen las elecciones presidenciales, resulta importante señalar que los requisitos que la Constitución requiere para que alguien sea elegido como presidente se quedan cortos para cumplir con el cargo. Hoy en día, se requiere una persona con presencia tanto nacional como internacional; una persona con autoridad suficiente, que sea digna de respetar y admirar; y con una trayectoria profesional intachable.

ARENA tiene toda el derecho de elegir su fórmula presidencial como considere conveniente, ya sea por primarias o por comités consultivos, pero deberá hacer una selección responsable, con una visión de país, y no una meramente electoral. En la terna de interesados existen muy buenos candidatos, pero el hecho de ser buen candidato no lo hará necesariamente un buen presidente.

Francisco Laínez es graduado en administración de empresas con una especialidad en mercadeo en la Texas A & M University, de Estados Unidos, y tiene una maestría en finanzas de la Universidad Francisco Marroquín, de Guatemala. Habla inglés, francés y español. Ha contribuido en el sector empresarial y gremial; ha trabajado de manera desinteresada con proyectos de recaudación de fondos para causas diversas; y fue ministro de Relaciones Exteriores.

Su reconocimiento a escala internacional, su trayectoria diplomática-profesional, y su calidad humana lo configuran como el candidato ideal para revivir la mística que una vez cubría (¡y que debe volver a cubrir!) el nombre de El Salvador. Esperemos que ARENA elija a aquel que va ser mejor presidente, para que lo apoye en convertirlo en mejor candidato.