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Arbitraje, derechos humanos y más.

El blog de Herman M. Duarte

DE LEYES Y SALCHICHAS

Publicado originalmente en La Prensa Gráfica 

Cada semana más por costumbre que por sorpresa, la Asamblea Legislativa confecciona una ley, decreto, o reglamento que ademas de encontrarse fundamentada en criterios más políticos que técnicos, suele situarse en la frontera de lo racional y lo decente. Lógicamente, la actitud del mal llamado Primer Organo de Estado(no existe jerarquía entre los Organos Fundamentales) ha generado ademas del malestar general de la población, una leve crisis institucional que en caso de no rectificar, todo apunta a que se agravará.

Reprochable, y hasta vergonzoso, es el actuar de algunos funcionarios públicos que han volcado sus cóleras y rencillas personales contra los 4 Magistrados en busca de una destitución sin fundamento legal alguno. De la misma forma, es una clara falta de respeto a la Sociedad Salvadoreña, la tentativa de negociar los resultados de las sentencias de la Honorable(con mayúsculas) Sala de lo Constitucional, en aras de mantener el status quo de un sistema a punto de colapsar, a consecuencia del abuso constante de los últimos anos.

Parafraseando al Presidente de la Corte Suprema de Justicia encontramos que la clave para salir de este nudo, que aparenta ser ciego, es simple. La solución se encuentra en que los Organos e Instituciones de Estado(incluyendo, por supuesto, a la rebelde Imprenta Nacional) respeten la normativa legal vigente, y se limiten a cumplir con lo ordenado por el Maximo Tribunal Constitucional de la República de El Salvador.

Resulta pertinente recalcar, dado los acontecimientos recientes, que los funcionarios públicos(Diputados,Magistrados,Director de Imprenta Nacional, entre otros) se encuentran vinculados al Principio de Legalidad(Art.86 Cn) de tal forma, que solamente pueden actuar dentro del marco que la ley les otorgue. Cabe destacar, que tanto en la Constitución, como en la Legislación Secundaria, queda claro que corresponde al Organo Judicial juzgar y hacer ejecutar lo juzgado; sin facultar en ninguna parte, a alguna entidad para revisar los fallos que aquel Organo emita en materia Constitucional.

En adición a la constante amenaza de creación de nuevos impuestos; la notable ola de violencia; la recesión de la economía; al encarecimiento de la vida; el arsenal de Leyes que reman en contra de la corriente mundial(como el caso de nuestra paupérrima regulación del Arbitraje, la cual no costaría derogarla y adoptar La Ley Modelo de Arbitraje que propone la CNUDMI); la existencia de normativas dignas de un Estado Hitleriano, donde la libertad individual pasa a segundo plano; que des-incentiva futuras, y, actuales inversiones(no solo de la industria Tabacalera); y, por si ello fuera poco, ahora se suman los conflictos entre Judicial y Legislativo(con cierta complicidad del Ejecutivo, sobretodo por los cuestionadas sanciones ‘express’). Todo Ello forma la carta de presentación de la República de El Salvador al inversionista, nacional y extranjero.

De lo positivo de toda este negro panorama se puede destacar el despertar del gigante dormido, la Ciudadanía; quien ha dejado de hacer caso a la celebré frase de Otto Von Bismarck que rezaba:“Con las leyes pasa como con las salchichas: es mejor no ver como hacen” , y esta tomando protagonismo en exigir como se están tomando las decisiones trascendentales del País.